jueves, 17 de julio de 2008

PRINCIPIOS DE CONVIVENCIA SOCIAL

Que se basa en contribuir para la mejoría de la calidad de vida de personas y comunidades a través de acciones directas e inclusivas. Promover y fortalecer los vínculos entre personas, comunidades y los más diversos segmentos de la sociedad en busca de soluciones que minimicen las diferencias sociales".
PRINCIPIOS DE CONVIVENCIA Y LOS DEBERES CIUDADANOS
Aquello que obliga al hombre por los preceptos naturales, cívicos o religiosos a que se sujeta. Cumplir con su obligación.

Los Deberes ciudadanos que toda persona debe conocer, cumplir y difundir como integrante de una nación, están consagrados en la Declaracion Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, en la Resolución XXX de la Organización de Estados Americanos, aprobada por primera vez en la Novena Conferencia Internacional Americana de 1948, y ratificada en todo o en parte en asambleas y resoluciones posteriores desde entonces:

Los Artículos XXIX al XXXVIII de dicha Resolución enuncian los siguientes Deberes fundamentales de las personas: Deber de trabajo, Deber de pagar impuestos, Deberes de asistencia y seguridad social, Deber de servir a la comunidad y a la nación, Deber de obediencia a la Ley, Deber de ejercer el sufragio, Deberes de instrucción, Deberes para con los hijos y los padres y Deberes ante la sociedad. El enunciado práctico de cada uno de estos deberes es el siguiente:

Toda persona tiene el deber de convivir libre y respetuosamente con las demás de manera que todas y cada una puedan formar y desarrollar integralmente su personalidad.
Toda persona tiene el deber de asistir, alimentar, educar y amparar a sus hijos menores de edad, y los hijos tienen el deber de honrar siempre a sus padres y el de asistirlos, alimentarlos y ampararlos cuando éstos lo necesiten.
Toda persona tiene el deber de procurarse y asistir por lo menos a la instrucción primaria.
Toda persona tiene el deber de votar en las elecciones populares de su país, cuando esté legalmente capacitada para ello.
Toda persona tiene el deber de obedecer a la Ley y demás mandamientos legítimos de las autoridades de su país, y de aquél en que se encuentre.
Toda persona hábil tiene el deber de prestar los servicios civiles y militares que la Patria requiera para su defensa y conservación, y en caso de calamidad pública, los servicios de que sea capaz.
Asimismo tiene el deber de desempeñar los cargos de elección popular que le correspondan en el Estado de que sea nacional.
Toda persona tiene el deber de cooperar con el Estado y con la comunidad en la asistencia y seguridad sociales de acuerdo con sus posibilidades y con las circunstancias.
Toda persona tiene el deber de pagar los impuestos que legítimamente le corresponden, para el sostenimiento y desarrollo del país.
Toda persona tiene el deber de trabajar dentro de su capacidad y posibilidades, a fin de obtener los recursos para su subsistencia, y para beneficio de la comunidad.
Toda persona tiene el deber de no intervenir en las actividades políticas que, de conformidad con la Ley, sean privativas de los ciudadanos del Estado en que sea extranjero.
El cumplimiento del deber de cada ciudadano es la exigencia del derecho de todos. Derechos y deberes se integran correlativamente en toda actividad social y política. Si los derechos exaltan la libertad individual los deberes expresan la dignidad de esa libertad.
Como consecuencia del principio de supremacía y fuerza normativa de la Constitución, así como el principio de legalidad, se consagra el deber de toda persona de cumplirla y acatarla, destacando la obligación de promover y defender los derechos humanos siempre con fundamento en la convivencia democrática.
El deber de convivir con los demás de manera que todos y cada uno puedan formar y desenvolver íntegramente su personalidad constituye el principio de solidaridad política, económica y social.

En general, las comunicaciones y el acceso a la información ha aumentado la conciencia colectiva sobre los deberes de la sociedad para con el individuo y los derechos del hombre pero, tienen la misma difusión y la misma intensidad de ese reclamo los deberes del ciudadano para con sus semejantes, y para con la sociedad? Esos deberes del ciudadano deben alcanzar la misma trascendencia y difusión y conocimiento que sus derechos.

Esos deberes no son producto de una negociación sino que definen el comportamiento esperado de las personas para que como resultado, se logre un fortalecimiento integral de la sociedad. Las sociedades más exitosas son las que tienen más cohesión, más amplitud de criterios compartidos y donde las divergencias se manejan en la forma cívica internacionalmente aceptada por los países libres: en las urnas electorales, y allí se acepta el dictamen limpio de las mayorías.
Toda persona tiene el deber de contribuir al sostenimiento de las cargas sociales o gastos públicos, con una parte proporcional a su riqueza, capacidad y magnitud de su actividad económica.
Toda persona tiene el deber de defender los derechos de sus conciudadanos y los de la sociedad, si se vieren amenazados. Esta es una manifestación fundamental de solidaridad y apoyo que garantiza la protección y seguridad colectivos: Todos somos responsables de todos; es una virtud social esencial.
Toda persona tiene el deber de obedecer y cumplir las leyes, y de respetar y hacer respetar a los encargados por el Pueblo de hacerlas cumplir.
Las Constituciones Políticas de la mayoría de los países recogen estos mismos deberes con una jerarquía en la que usualmente la Patria es la gran receptora de la devoción, contribución y hasta el sacrificio de sus ciudadanos. En Colombia donde la paz y la convivencia pacífica han sido vulneradas desde hace décadas por acciones de grupos violentos y delincuenciales, se le otorga a la Paz la calidad constitucional de derecho y de deber simultáneamente.
Es posible que todos tengamos una razón o pretexto para evadir el cumplimiento de uno o varios de los deberes ciudadanos, pero recordemos que fue hace solo medio siglo cuando sociedades completamente destruidas económicamente por los horrores de una guerra, decidieron trabajar en lugar de lamentarse, decidieron contribuir en lugar de reclamar, sus ciudadanos decidieron apoyarse y entregarse a la reconstrucción y al bien colectivo, lo cual los llevó a convertirse en economías sólidas y prósperas donde el balance de deberes y derechos garantiza la dignidad y plena libertad de sus ciudadanos.
En el libro Antonio, Sofía y el Amor podemos leer que los deberes son tareas, obligaciones y compromisos que cada uno de nosotros tiene que cumplir por su bien y por el bien de todos. El ideal es cumplir los deberes con gusto, con alegría. Cada uno debe cumplir sus obligaciones porque nadie puede cumplirlas por otro. Cada uno es responsable de sí mismo ya que nadie puede comer o dormir o pensar por otro. No pueden existir los derechos sin los deberes. Ese fue un mensaje de Amor que quedó muy claro en las atentas mentes de Antonio y de Sofía.
Quiere ser Sembrador de Amor?, usted puede ayudar a construir una Civilización de Amor en Colombia




























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